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urbanismo:

Los españoles reconstruyen Bagdad

El despacho de arquitectos AV62, de Barcelona, gana el concurso de ideas para la revitalización del emblemático barrio de Adhamiya involucrando a sus habitantes

El despacho de arquitectos AV62, de Barcelona, formado por Victoria Garriga, Toño Foraster, Pedro García del Barrio y Pedro Azara, ha ganado el concurso de ideas para la revitalización del barrio de Adhamiya, en Bagdad, un emblemático enclave suní de cerca de 400.000 habitantes, que forma parte de la gran metrópolis de siete millones que serpentea a lo largo del Tigris. El mes que viene viajarán para recibir el premio de manos del primer ministro Al Maliki y del alcalde de Bagdad, y esperan, con buenas razones, recibir el encargo para la realización del proyecto.

Si así fuera —en un momento en que el sector atraviesa una profunda crisis en España—, su despacho se convertiría en una privilegiada plataforma para la reconstrucción de la capital iraquí, devastada por años de guerras y destrozos, todavía frágil social y políticamente, pero donde la combinación de un incipiente sistema democrático con una amplia disponibilidad de financiación abre todo tipo de posibilidades.

Las autoridades iraquíes se enfrentan, básicamente, a dos modelos de reconstrucción de las grandes ciudades: por un lado “el que viene del otro lado del Golfo, de Dubai, de Doha, que es un modelo 3D Project manager en el que se le dice al político: ‘Dame un espacio y yo te pongo esto en tres años; dame el dinero y tú ya vendrás a cortar la cinta’. El otro es el modelo europeo, que es consciente de que las ciudades son un hojaldre y están llenas de gente y no de edificios, y que tratan de hacer la ciudad contemporánea reconstruyendo mil veces la ciudad histórica”, explica García del Barrio.

 

Por suerte para la gente de AV62 en el caso de Adhamiya aplicar el modelo Dubai era inviable, porque en un sistema democrático es imposible desplazar a la población y derruir el barrio sin que los votantes no pasen factura. “Nosotros preferimos trabajar sobre las redes actuales por un lado involucrando a los habitantes del barrio en la tarea de recuperar su territorio y por otra creando equipamientos públicos que tendremos que colocar en el río, porque es difícil encontrar suelo disponible”, explican. En estos momentos, en Bagdad, la calle es un lugar inhóspito del que nadie quiere hacerse cargo, porque es de donde llega el peligro, el atentado suicida, la inseguridad. Por eso está abandonada y muy deteriorada, apuntan. Para rescatarl la textura y devolver la calle a los ciudadanos el estudiod AV62 piensa aplicar el modelo de la campaña Barcelona posat guapa, que consiguió la recuperación de las fachadas modernistas del Ensanche por medio de incentivos fiscales y ayudas, y que se ha convertido en un referente internacional. “Nuestra propuesta”, añaden, “favorecerá las complicidades entre los agentes económicos y sociales involucrados en el proceso”.

No olvidan el elemento simbólico. “Hemos propuesto un puente que enlace las dos mezquitas, la chií y la suní. Temíamos un rechazo, pero ha sido lo contrario, porque el municipio de Bagdad, que en los últimos tiempos estaba trabajando en los barrios chiíes, piensa que con este proyecto se apuntan el tanto de que empiezan a intervenir en los barrios suníes”. El trágico episodio de la avalancha de septiembre de 2005 en el puente al-Aaimmah, que une Adhamiya con el barrio chií de Kadhamiya, también se integra en el proyecto. Además de rehabilitar el viejo puente y cubrirlo para dotar de sombra el recorrido, proponen construir un nuevo puente entre Adhamiya y Kadhamiya para reforzar la relación física y simbólica de los dos barrios, entendiendo que el puente es un elemento fundamental de conexión real y de reconciliación simbólica.

Los arquitectos españoles quieren que el proyecto “transmita una imagen de futuro ilusionante, de bienestar urbano y convivencia pacífica”, y en este sentido hay otro elemento simbólico: utilizar los muros de hormigón que instalaron los estadounidenses para dividir el barrio y controlarlo, tumbándolos para construir una carretera costera.

Pero quizás el elemento más emblemático, y más cercano a los habitantes, es el de la generación de sombra; la sombra como un lugar cívico, como un lugar para la colectividad, en una zona en la que en verano se llega a los 50 grados. Para ello han diseñado una pérgola que define una altura reguladora máxima para la edificación futura y dota con energía renovable todo el trazado de calles. “Da frescor y sombra, es un elemento urbano de fácil fabricación que permite la recuperación sencilla y rápida de las calles de este barrio y hace que la comunidad participe en el proceso de rehabilitación y de mejora de las condiciones de habitabilidad y del espacio urbano”.

 

Foraster reconoce que ha habido “un enamoramiento del país que ha supuesto una inyección de energía que ha hecho posible realizar el proyecto”, pese a que al principio las dificultades eran tremendas, incluido el hecho de no poder ni acercarse al barrio en cuestión. “Pero la estructura, tanto política como social, está finalmente fraguando y ahora ya algunos admiten que no estamos locos, cuando hasta hace muy poco todos nos tomaban por pirados”, explica Victoria Garriga. La situación mejora muy rápidamente, añaden. Su estudio —la oficina internacional y local de planificación que garantizará la ejecución del proyecto en el tiempo del mandato municipal y el ajuste de los presupuestos— la instalarán en un pantalán en el río, como un anticipo del modelo de equipamientos públicos.

La pregunta obvia es: ¿cómo ha llegado este estudio español a hacerse un hueco en Irak? Porque también tienen proyectos en Mosul y en Kabul, entre otros lugares. “Somos un estudio de arquitectura que tiene el mundo como escenario”, aseguran. “Podríamos estar hablando de Caracas, de Singapur, donde ya estamos, de Brasil… Entre todos atesoramos una experiencia de unos 15 años en actividad internacional, hemos hecho ordenación del territorio en Cuba y Argentina, también en Marruecos. Ahora toca Irak. Estamos en Mosul y Arbil; y en su momento nos presentamos al concurso del Museo Arqueológico de Afganistán en Kabul”.

La nueva plaza en Teruel disgusta a vecinos y comerciantes


La nueva plaza del Mercado, que ha costado 7,5 millones, disgusta a vecinos y comerciantes

Por LUIS RAJADEL. desde TERUEL para el HERALDO.es

Cuando solo faltan retoques para acabar la obra, el diseño vanguardista ni siquiera convence al Ayuntamiento.

La nueva plaza de Domingo Gascón o del Mercado de Teruel no gusta ni a vecinos ni a comerciantes. Ni siquiera convence al propio Ayuntamiento. Tras la retirada de las vallas de obra que rodeaban el edificio central en vísperas de la Navidad, el resultado del proyecto ejecutado, que ha costado 7,5 millones de euros, decepciona por igual a los residentes y a los titulares de comercios y bares por considerar que dificulta el uso peatonal por sus acusados desniveles.

La imagen de la plaza provoca dudas en el propio concejal de Urbanismo, Jesús Fuertes, que, al ser preguntado por su opinión, tras unos instantes de duda, definió su aspecto como “curioso”. Matizó que se trata de una obra “singular y vanguardista, quizá demasiado para los turolenses”.

La reforma, financiada por la DGA y ejecutada por FCC, incluye una plataforma central elevada con rampas y desniveles a la que se asoman unas aparatosas claraboyas y respiraderos. El principal esfuerzo inversor se centra, no obstante, en un edificio subterráneo de tres plantas destinado al ocio infantil y juvenil que ocupa el centro de la plaza.

Los vecinos y comerciantes, que se han movilizado repetidamente para reclamar la finalización de las obras, que acumulan más de un año y medio de retraso sobre las fechas previstas, se muestran decepcionados con el resultado estético. Joaquín Benedicto, comerciante, afirmó que la tardanza y las molestias que ha generado a vecinos y comerciantes “no han merecido la pena”.

Benedicto afirmó que sus “sospechas” de que el proyecto no tenía buena pinta “se han visto confirmadas, porque la plaza no ha quedado bien”. Entre sus reproches, resaltó la falta de espacios diáfanos para que jueguen los niños o para el paseo. “Todo son rampas y no hay ninguna explanada para el esparcimiento”, dijo. El gerente del Centro Comercial Abierto, Rodolfo Pangua, recalcó por su parte el “acabado poco cuidado” de la intervención.

El portavoz de los vecinos, Francisco Muñoz, criticó que la plataforma central “no sea un espacio libre sino que está llena de obstáculos, lo que limita mucho las posibilidades de uso, incluso de acceso”. Muñoz se declaró “descontento”. A su juicio, el único aspecto positivo de esta ambiciosa intervención es la buena iluminación nocturna.

Vecinos y comerciantes coincidieron también en su escepticismo respecto a la utilización del edificio que ocupa el centro de la plaza. Consideran que en la actual coyuntura económica las expectativas de que aparezca un gestor dispuesto a equipar y gestionar el inmueble para el ocio infantil y juvenil son “muy negras”. De momento, ni siquiera están redactadas las bases para sacar a concurso la explotación.

Abierto hasta las 23.00

El concejal de Urbanismo, aunque reconoció que el aspecto final puede disgustar a los vecinos, matizó que la obra ha estado “bien hecha” técnicamente. Jesús Fuertes destacó sus “muchas posibilidades” para el ocio de un público con edades de entre 12 y 18 años. Adelantó que el edificio deberá abrir todos los días hasta las 22.00 o 23.00, lo que excluiría el ocio nocturno.

Aunque las vallas han sido retiradas en la mayor parte de la plaza, la plataforma central sigue cerrada por un problema de seguridad que no se resolverá hasta dentro de varias semanas. Un informe de los responsables de seguridad de la obra alerta de unos cables eléctricos que deben ser retirados antes de franquear el paso de los peatones al espacio central.

BEREZNIKI, Russia — Dmitry Rybolovlev, the Russian fertilizer tycoon who in February bought the most expensive apartment ever sold in New York City — the $88 million penthouse at 15 Central Park West — may have done a lot for real estate values there. But here in this old mining city in the Ural Mountains, where he made his fortune, not just property values, but properties too, have been plunging…BEREZNIKI, Russia — Dmitry Rybolovlev, the Russian fertilizer tycoon who in February bought the most expensive apartment ever sold in New York City — the $88 million penthouse at 15 Central Park West — may have done a lot for real estate values there. But here in this old mining city in the Ural Mountains, where he made his fortune, not just property values, but properties too, have been plunging…

Architects’ Journal, Peckham Design Day…

(Source: linedashdot)

Del barcelonismo a la barcelonitis: carta de Josep Bohigas a Javier Mariscal




Estimado Javier Mariscal:

Te escribo para declinar tu ofrecimiento de escribir un texto en el catálogo de tu exposición.

Siento haber mareado la perdiz un par de semanas o tres, pero ha sido el tiempo necesario para darme cuenta de que mis ocurrencias no aportan nada interesante en la difícil tarea de hablar sobre tu extensa obra, y mucho menos sobre ti. Entre otras cosas, porque apenas te conozco –yo no te llamo Chavi, ni me he ido de marcha contigo, ni he trabajado para ti, ni nada parecido–, ni tampoco conozco suficientemente tu trabajo como para que a estas alturas pueda improvisar alguna teoría transferible.

He de reconocer que, en una primera instancia, me sentí francamente halagado por tu ofrecimiento. Mi ego me despistó, haciéndome creer que podría entrar en tu mundo y descubrir algo relevante que nadie sabía, algún tic, algún fallo en el sistema donde colarme para hacerte mío, y una vez ahí, catapultarnos juntos a «vetetuasaberdónde». Incluso pensé que gracias a ello nos haríamos colegas. Pero me temo que nada de eso va a suceder…

Le pedí a Loles, de tu estudio, que me pasara de extranjis los textos de tus amigos para orientarme un poco, pero el resultado fue todavía peor, dando una estocada definitiva a mis intenciones. Me entró una pereza infinita de evitar decir que eres inclasificable, genial, memorión, talentoso, inagotable, veloz, optimista, generoso… y más pereza todavía me dio evitar decir que eres envidioso, infiel, copión, decorador, fumettista, marginal o gilipollas… Seguramente lo eres todo, en especial para tus amigos, que a menudo demuestran lo mucho que te quieren y lo mucho que te sufren a distancias no prudenciales.

Como tú, soy de los que suelo meterme inconscientemente en lugares que desconozco, pero también soy de los que se quejan de quienes lo hacen sin documentarse. Hablar de otro en público para hablar de uno mismo es inevitable, y es una irresponsabilidad. Es una sensación amarga que también he vivido en la persona de Oriol Bohigas (mi padre). Verlo opinar de todo, y más que nada ver cómo lo han usado –con su consentimiento, claro– para dar la puntilla con sus exabruptos, hasta confundir lo que originariamente podría ser una crítica certera con una salida de tono que contamina su personalidad. Una actitud que te he visto practicar a ti también en numerosísimas ocasiones y que a menudo me ha costado entender tu necesidad de hacerlo, por muy saludable que parezca, y por muy jaleadas que hayan sido tus intervenciones. En eso creo que os parecéis. Y no sólo en eso…

Por esta razón no puedo escribir lo que me pides. Cada vez que lo intento, acabo enmarañado hablando de mí mismo, escribiendo animaladas poco contrastadas, y éste no era el tema…. Sólo me veo capaz de enviarte esta carta personal e intransferible donde expresar de una manera imprecisa y escueta lo que para mí significas, sin necesidad de preocuparme demasiado de si tengo o no justificación.

Decía que Bohigas y tú tenéis cosas en común… Al menos en lo que a mí respecta. A los dos os considero responsables de mi amor incondicional por esta ciudad, que nace y crece en los años ochenta, llegando a su culminación al ver a Cobi alejándose de la ciudad a bordo de un barco de papel al son de la música de Carles Santos. Ese momento representa simbólicamente el fin de mi inocencia (y la de tantos), y el inicio de un proceso de lento desengaño con Barcelona, una ciudad que hoy ya llamamos mentirosa.

Para mí, sois dos caras de mi misma moneda, a la que incorporáis imágenes complementarias de una ciudad que fue apasionada y apasionante, y que hoy, a base de «villaolimpiquizarse» y «cobizarse», se ha entretenido en la autocomplacencia hasta dilapidar el enorme potencial que tenía.

Hemos pasado en pocos años del barcelonismo, basado en el optimismo transformador y en un incipiente patriotismo urbano, a la barcelonitis, una infección e inflamación exagerada de ese orgullo, donde, perdido el modelo, sólo entrevemos simulacros del buen rollo a base de interpretaciones poco justificables de vuestras primeras intenciones.

No sé a ti, pero a mí me ha aumentado la mala leche y tiendo a reaccionar con poco entusiasmo frente a tales derivadas. Hoy ya no trago ni con «Barcelona, posa’t guapa» –por muy buenos resultados que hubiese dado en su momento– ni mucho menos con «Barcelona, la millor botiga del món» o con «Visc a Barcelona» (¡qué lejos de aquel sintético «Bar, Cel, Ona»!)… Son muchas las chorradas que reviven con nostalgia otro sentimiento, y me saca de quicio ver cómo el talento (que lo hay) sigue encallado en un espejismo del pasado y no se retroalimenta y regurgita sobre realidades sociales más objetivas. Tal y como indica Manuel Delgado en su libro La ciudad mentirosa, «el orden político – y un ejército de arquitectos y diseñadores que lo obedecen- insiste en hacer creer a todo el mundo su propia alucinación de una ciudad plenamente desconflictivizada… Para ello, requiere inventar y publicitar este principio de identidad que esconde la dimensión perpetuamente alterada del universo que administra».

Hoy, Barcelona os necesita más que nunca para desactivar el monstruo que habéis creado de la mano de los políticos, que tanto os quieren. Y, siendo tú el más talentoso y al que más han malbaratado, deberías ser tú también quien dé pistas sobre cómo poner fin a esta mentira.

¡Que se enteren de que Cobi se fue, y no volverá!

Gracias y, una vez más, siento no poder corresponder tu ofrecimiento.

Un fuerte abrazo,

Josep Bohigas



**Carta de Bohigas a Mariscal redactada a finales del 2010, publicada en el diario El Pais en Enero del 2011

CityLife Architectural Visualization
Is this really what we aim for as human race? i would rather see a future in the country side with cows eating grass and birds flying…. i can’t see any trace of nature or “natural environment” in this….
-MAD el conTEXTUALCityLife Architectural Visualization
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-MAD el conTEXTUAL

CityLife Architectural Visualization

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-MAD el conTEXTUAL

(Source: surrogateself)

Una guía con excelentes fotos y textos. (via @kiktramp)Una guía con excelentes fotos y textos. (via @kiktramp)

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(Source: kikm)

R.I.P. Manuel de Solà-Morales



Han sido duros estos últimos días para la arquitectura española. La semana pasada informamos acerca del deceso de Luis Mansilla y hoy lamentamos comunicarles el fallecimiento del arquitecto y urbanista Manuel de Solà-Morales, quien este 27 de Febrero nos deja a sus 72 años.

Manuel proviene de una familia donde la arquitectura se hizo presente desde muy temprana edad. Es hijo de Manuel Solà-Morales, quien fue decano del Colegio de Arquitectos de España y hermano de Ignasi Solá-Morales quien falleció prematuramente el 2001.

Manuel ha tenido un importante rol en el desarrollo urbano de Barcelona, siendo uno de los responsables de “abrirla al mar” a través de un trabajo de los frentes marítimos y estuvo involucrado en el Centro Comercial de Illa Diagonal junto a Rafael Moneo.

Su legado traspasa las fronteras españolas y se instala en diversas ciudades europeas, siendo además catedrático y autor de importantes publicaciones relacionadas al tema urbano.

www.manueldesola.com

(via plataforma arquitectura)

Shanghai se hunde


El peso de los rascacielos y el aumento del nivel del mar ponen a la capital económica de China en una peligrosa situación

ZIGOR ALDAMA | para el diario El País  

No se ha inaugurado el rascacielos más alto de la ciudad cuando ya echa raíces otro llamado a superarlo. Así es Shanghai, paradigma del milagro económico chino y espectacular telón de fondo para una de las postales que mejor reflejan el rumbo del Gran Dragón en el siglo XXI. Sobre todo al caer la noche, cuando el neón convierte a la zona de Pudong -al este del río Pu- en el lugar perfecto para que el aterrizaje de un ovni no llame la atención. Pero tanto hormigón tiene un precio. Aunque quizá sea mejor decir que tiene un peso que puede salir caro. Hace ya casi una década que los científicos certificaron lo que ya se sabía: que uno los grandes problemas que pueden sacudir a la capital económica del gigante asiático es su hundimiento.

Las autoridades anunciaron entonces que tenían intención de reducir el ritmo de construccióny de restringir el uso de acuíferos subterráneos. Pero poco se ha hecho al respecto. Desde 1990 se han levantado más de 3.000 edificios que superan las 24 alturas, y está previsto que otros tantos se sumen en las próximas décadas. El número se multiplica por tres si se incluyen las construcciones de más de diez pisos, y el 80% se ha construido en los últimos 15 años. Y muchos han sido ideados en superlativo.

No lejos de la futurista -y bastante kitsch- torreque en 1994 abrió la conquista del cielo en Shanghái, y junto a la espectacular estructura del Shanghai World Financial Center, que actualmente ostenta los récords a la edificación más alta de China -492 metros- y al mirador más cercano al cielo del mundo, ya crece el retorcido esqueleto de la Shanghai Tower, que alcanzará los 632 metros de altura. Serán miles de toneladas de hormigón, acero y vidrio que harán más presión sobre la base esponjosa en la que se asientan. Porque Pudong no es una roca como la de Manhattan, y los arquitectos tienen que estrujarse las meninges y diseñar profundos pilares para que los rascacielos continúen en su sitio. Según el propio constructor del SWFC, Mori Building, la superficie firme que se encuentra a 100 metros de profundidad se hundió 12 centímetros por efecto de la estructura, lejos de los 25 centímetros del máximo permitido por la normativa de la ciudad.

Pero el problema está en que todo el conjunto va hundiéndose entre centímetro y medio y dos centímetros al año. Si se tiene en cuenta el nivel al que estaba la tierra en 1860, la subsidencia [hundimiento paulatino] media es de 4 centímetros al año. Según el Instituto Geológico de Shanghái, el récord se registró en 1965, un año en el que el nivel cayó 11 centímetros. En 2007, sin embargo, el Gobierno aseguró que la ciudad solo retrocedió 6,8 milímetros, un dato que disputan otras fuentes. En cualquier caso, y si bien los promotores de los gigantes de la arquitectura aseguran que sus creaciones están diseñadas de forma que no agraven el problema, el frenesí de la construcción sí que tiene un impacto. “No podemos generalizar y decir que todos los rascacielos tienen la culpa, hay que ir mirando caso por caso”, aseguró a la agencia Reuters Xu Shiyuan, profesor de Geología de la Universidad Normal del Este de China. “De cualquier forma, es evidente que el efecto de subsidencia de la tierra es más agudo allí donde se utilizan más los acuíferos subterráneos y donde hay mayor densidad de edificios altos”.

Si esto se suma al crecimiento del nivel del mar y al hecho de que Shanghai se encuentra en una franja costera plana, muchos auguran que el símbolo del milagro chino, que produce en torno al 15% de la riqueza del país y sirve de punto de partida para el 30% de sus exportaciones, quedará sumergido en algún momento no muy lejano. Hay previsiones que auguran que será en la década de 2070 cuando se vean los primeros efectos de esta dramática combinación de factores.

Ese año hasta 2,3 millones de residentes podrían verse afectados en Shanghái. Eso sí, habrá que esperar más de cuatro siglos para que desaparezcan bajo las aguas los últimos pisos de los edificios más altos.

Vuelta a la Ciudad Lacustre

Hace quince años, los arquitectos Teodoro González de León y Alberto Kalach se propusieron recuperar los lagos que convivieron armoniosamente con los aztecas, y que desde la Colonia y sobre todo en fechas recientes nos hemos empeñado en agotar.

Vuelta a la Ciudad Lacustre no es una idea nostálgica: es un proyecto concreto de Futura Desarrollo Urbano en el que han participado muchas disciplinas y que no hemos dejado de actualizar durante casi quince años, desde 1997. Es un proyecto totalmente factible, que propone una infraestructura –con un nuevo manejo del agua–, que nos reconcilia con la geografía que habitamos, dañada y olvidada por una inercia que heredamos de la Colonia.

Los conquistadores admiraron la ciudad azteca pero no la entendieron: su delicada infraestructura de diques, calzadas, puentes y plataformas formaba un urbanismo lacustre que integraba producción agrícola y piscícola, transporte acuático, habitación y áreas en la que se celebraban el poder y sus creencias, en un valle cerrado con cinco cuerpos de agua. Pero no solo no la entendieron. La ciudad fue arrasada sistemáticamente en nombre de una fe católica intolerante que exigía no dejar rastros y, muy pronto, la nueva ciudad novohispana empezó a sufrir inundaciones: el equilibrio hidráulico se había roto. La más grave sucedió en 1629 y duró seis años. Se pensó en cambiar la ciudad a las laderas del poniente, a Tacubaya, pero ante el temor de que los indios regresaran a su antiguo centro se optó por desaguar el lago, haciendo un tajo al norte de la cuenca. Lo que parecía claro y sencillo se fue complicando con dudas, errores, fracasos y enormes gastos: las obras planeadas para unas cuantas décadas se terminaron al iniciarse el siglo XX, casi trescientos años después.

El desagüe funcionó muy poco tiempo: en los años treinta la ciudad volvió a ser vulnerable a las inundaciones. Apareció un nuevo problema: el bombeo del agua subterránea provocó el hundimiento del suelo y entorpeció el funcionamiento del desagüe. Además, la extensión lacustre, ya muy mermada, se convirtió en un páramo polvoriento durante seis meses del año. La atmósfera se ensució, las tolvaneras taparon nuestro paisaje. Ese era el panorama a la mitad del siglo pasado con una ciudad que tenía menos de tres millones de habitantes.

En respuesta surgieron dos proyectos que se creían enfrentados y en realidad eran complementarios. Faltó la visión conciliadora. El drenaje profundo se impuso al otro proyecto pertinente y sabio de crear un sistema de lagos interconectados para distintas tareas hidráulicas, de Nabor Carrillo, Fernando Hiriart y Gerardo Cruickshank, ingenieros visionarios ejemplares. Solo quedó el lago de muestra Nabor Carrillo de mil hectáreas, y es el antecedente legítimo de nuestro trabajo.

1950 es un punto de inflexión en la hidrología del valle de México: a partir de esa década la ciudad acelera su crecimiento ante la incredulidad y el azoro de las autoridades carentes de políticas demográficas. En cinco décadas la ciudad creció de tres a dieciocho millones de habitantes. El área urbana se multiplicó siete veces (de 230 km2 a 1,550 km2): el 75% fueron asentamientos irregulares. Se ocuparon las laderas permeables del sur y poniente del valle, donde se infiltra la lluvia al subsuelo, y aumentó considerablemente el caudal de lluvia que enviamos directo al drenaje profundo. Se ocuparon cauces de ríos, y todos desaparecieron entubados. De los lagos quedaron cinco manchitas, sin presencia en el paisaje. El mayor es el lago construido por Nabor Carrillo. En 2011, el panorama es muy similar, con una leve desaceleración en el crecimiento urbano y un aumento desorbitado del parque automotriz, con políticas erráticas en transporte colectivo y buenos planes para limpiar la atmósfera.

La recuperación de los lagos es todavía perfectamente factible: los cuerpos de agua han casi desaparecido pero la tierra a su alrededor está libre, todavía no se ha ocupado. Podemos recrear esos lagos creando polos de desarrollo urbano. Lagos interconectados que absorban las demasías y se alimenten con el agua tratada de nuestros drenajes. La evaporación provocará microclimas más templados, y disminuirá sensiblemente la contaminación –todo esto ha sido estudiado por expertos. Las plantas de tratamiento deben construirse cerca de los lagos y detener la aberración de un proyecto oficial que propone construir una enorme planta en Hidalgo; perderíamos para siempre esa agua que permitirá reducir y eliminar, a la larga, el bombeo subterráneo que hunde nuestra ciudad y destroza sus edificios. A solo diez kilómetros del centro de la ciudad, en Texcoco, todavía podemos recrear un lago tres veces mayor que la bahía de Acapulco (similar en superficie al que existía en 1950) con un litoral de ochenta kilómetros, de nuevo urbanismo lacustre, con el nuevo aeropuerto que requiere el área metropolitana en el centro del lago, el único sitio en que puede ubicarse desde el punto de vista aeronáutico. Los aeropuertos son las nuevas puertas de las ciudades; la de nuestra capital es urgente. Hay que insistir en que el existente, con sus dos terminales, no puede expandirse.

Vuelta a la Ciudad Lacustre es un proyecto de largo alcance, es flexible, se puede realizar en etapas y en distintos lugares y en cualquier orden. Propone una infraestructura hidráulica, con un nuevo manejo del agua, para crear una nueva ciudad luminosa en el valle cerrado en que vivimos. Requiere, para realizarse, del consenso de la población y una estrategia de compromiso entusiasta de los sectores público y privado. 

via letraslibres