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*filigree assemblage by Sean Canty
I had said that the parametric revolution would position architects as catalysts for design which evolves.
The question reminds me of something Yona Friedman wrote about decades ago in Towards a Scientific Architecture. There, he suggested that architects could abandon the creation of discrete building forms, in favor of producing portfolios of building components. His theory was that architects could become (again?) trusted advisers, guiding clients through the implications, opportunities, and dangers of selecting particular building components or systems.
While this form of professional practice is dramatically different than our current one, it does align closely with the parametric design process. In both scenarios, the architect has a wealth of components to choose from, but he/she is also becomes responsible for the harmonious and discerned composition of the elements.
While the idea of using building components is not new (think of Le Corbusier’s Maison Dom-ino, or the high-tech building style of the eighties), the idea of allowing clients to have a direct influence over their composition is new.
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*drawing by Yona Friedman
Yo soy arquitecto - (e) ingeniero y trabajo en Paris, 7 rue Pecquay. En mi oficina se da una situación bastante curiosa que cada vez me resulta difícil de explicar a alguien que entre (un amigo, un cliente, y otros): es un espacio único, un open-space digamos, en donde todos trabajamos juntos. Somos unos 15 mas o menos. Las mesas están dividida por un pasaje linear. A la derecha somos nosotros de HDA_Paris y a la izquierda de ese pasillo esta Bernard Tschumi (BTuA). No, no trabajo para Tschumi, y no, HDA_Paris y Tschumi no son el mismo estudio de arquitectura. Nosotros somos una pequeña empresa de 7,8,9 personas con un jefe adorable (foto arriba) y nuestra estructura es completamente (y a veces lo juro, demasiado) horizontal. Nos han llamado los Bohemios de la arquitectura. Creo que cuando lo han dicho quieran insultarnos; aunque para mi fue algo muy positivo.
En fin, del otro lado del pasillo están los Tschumi, es decir las estrellas de la arquitectura.
Así que tengo dos ejemplo bastante contradictorio delante de mis ojos, y eso me suscita unas serie de reflexiones sobre el futuro de la arquitectura, y sobre todo de la figura del arquitecto.
Como @manufernandez describe muy claramente en este post, parece ser que “se acabaron los buenos tiempos de la arquitectura”. Con @urbanohumano los hemos llamado los dinosaurios de la arquitectura, con un paralelismo a los dinosaurios de la política italianas, estos políticos agarrados al pasado, destinados a la extinción y que que no se dan cuenta del nacimiento de una nueva generación de “bárbaros” (como dice Baricco) que traen una revolución cultural de grande proporciones. En la arquitectura quizás este pasando algo parecido. Diariamente veo exponentes de el “star system” de la arquitectura que se agarran a la defensa de los derechos de autores, de lo “no publicamos nuestro proyecto en los blogs”, arquitectos que ya no hablan de arquitectura si no de contactos y com com com. El arquitecto es como una multinacional discografica….No pueden ser 2.0
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